Lex Hermae

Ego, Prisca, me ordinem sodalesque fideliter adiuvare me vivo hac re iuro.

dilluns, 22 de setembre de 2014

Scribit et labora II

Continúo con la edición, maquetación y preparación de Alma de fuego para su publicación.

Nunca creí que fuese una tarea tan puntillosa, pero si quiero un buen acabado, hay mil variables a tener en cuenta y que no se pueden obviar.

Además de preparar la novelucha para la edición en papel de Lulu, estoy maquetándola para publicarla también en Amazon, en formato Kindle. Este proceso es bastante complicado para mis escasos conocimientos en formatos, pero poco a poco voy cogiéndole el tranquillo.

Para ello utilizo un total de tres programas diferentes: Word, Calibre y Sigil.

El primer paso es tener nuestra narración en Word. Pero no hay que tenerla escrita como si fuese el trabajo del instituto, no, hay que darle estilo... y con ello no me refiero a escribir cantando y con gomina. Me refiero a que hay que tener, como mínimo:
- Una primera página como portada interior.
- Una segunda página con los datos prácticos de la novela: derechos de autor, edición, ISBN si se tiene, autor de las imágenes, web de contacto del autor, facebook de la obra...
- Dedicatorias.
- Índice (si se requiere).
- Grueso de la narración.

En el contenido hay que saber jugar con los diferentes estilos que nos proporciona el Word. Es tan sencillo como utilizar para el cuerpo de la obra el mismo tipo de letra, tamaño, sangría y distancias de párrafo. Y para los títulos de los capítulos, utilizar los estilos de Título que ofrece cómodamente el Word. Así de simple.

Después hay que convertir el escrito de Word en formato .rtf. Así podrá ser procesado por Calibre y convertirlo en .epub. 

Atención: en el apartado de metadatos de Calibre, si ya se tiene la portada hecha mejor que mejor, así queda un libro en formato electrónico prácticamente publicable. 
Atención 2: cuando digo "prácticamente publicable", significa que hay que revisarlo de nuevo con el Sigil, porque el Calibre hace una conversión un tanto bananera.

Una vez obtengamos el documento en formato .epub, se abre con el Sigil. Lo buendo de haber puesto los estilos en el Word original es que el .epub queda fraccionado por capítulos y es muchísimo más rápido de leer por el libro electrónico que si se tratara de un único documento en masa. 

Lo bueno del Sigil es que se puede leer el documento como si fuese un lector electrónico, y además permite ir corrigiendo los posibles errores que aún arastramos del formato Word.

Yo me he quedado en este punto, así que todavía no he visto el resultado final. Pero estoy segura de que quedará la mar de limpio y profesional.

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