Lex Hermae

Ego, Prisca, me ordinem sodalesque fideliter adiuvare me vivo hac re iuro.

dissabte, 14 de juny de 2014

Obsesión 12



El disfraz perfecto para no llamar la atención de Chili es vestir aborreciblemente normal.

Me he quitado el maquillaje, me parece increíble ver mi verdadera tonalidad de piel a la luz solar, casi no recuerdo cuándo fue la última vez que vestí con alguna prenda que no fuese negra. Y la verdad es que el verde pistacho del jersey me está abrasando los ojos. Eso sí, cuando Angelblood se ha cruzado conmigo en el rellano ha tardado unos segundos en reconocerme, muestra inequívoca de que funciona.

He ido a la librería donde hace tres noches entró Chili con el segurata y la otra camarera. Es una librería de libros extraños, filosóficos y de segunda mano, y debo reconocer que tiene su encanto. Me ha atendido un chico muy raro, llevaba gafas sin cristales y no parecía que se enterase mucho de la organización de la tienda, susurrando palabras sueltas a las que no he podido dar ningún sentido. Entonces ha salido el jefe, un chino de esos que irradian paz y ancestralidad, y le ha comentado algo al chico, discretamente. He visto un panfleto donde anuncia clases de artes marciales y unos coloquios sobre filosofía. Quizá Chili venga a dar clases de kung fu aquí…

He mirado algunos libros, haciendo tiempo, y justo entonces ha entrado ella… ¿casualidad, causalidad? Los conoce, seguro, la familiaridad con la que se tratan sólo puede venir de la confianza más arraigada. Por suerte ella ni se ha fijado en mí, aunque seguramente tampoco me hubiese reconocido.

El chico raro ha hecho un comentario jocoso sobre darle una información a cambio de una cita, a lo que ella se ha negado malhumorada. Él ha insistido en que debe pasar las noches muy sola desde que no tiene novio y Chili todavía se ha enfadado más con él, “¡y a ti que te importa, céntrate en buscar respuestas coherentes!”. ¿Respuestas coherentes a qué?

Cambiando de actitud, ha comentado, muy bajito, que “Sebastián sigue interesado en nuestros asuntos, lo he visto merodear por el barrio, y el otro día me lo encontré en casa”, a lo que el chico contestó “bueno, tampoco nos hace nada malo, a mí nunca me ha tratado mal”, y esa respuesta todavía provocó más ira en Chili.

Nunca me imaginé que ella pudiese ser tan interesante… su faceta musical ha acabado, pero su vida personal cada vez me produce más morbo. Ella, tan gótica, codeándose con personajes tan diferentes. Me he apuntado a las clases de filosofía, a ver si puedo sacar algo más; necesito saber más, quizá ese tal Sebastián pueda ayudarme.

2 comentaris:

  1. Jajaja que tiempos... Que recuerdos... Anímate a concluir "Obsesión"! A ver si las musas te inspiran, que la mini historia está muy bien! A mi me anima a escribir cortas escenas de estos simpáticos personajes.

    ResponElimina
    Respostes
    1. ¡Gracias, Jan! Es verdad que las aventuras del grupo siempre son una fuente de inspiración. Y sí, me animaré a concluirla, a ver qué derroteros coge esta historia.
      Un saludo.

      Elimina